En pocas palabras
eShepherd se basa en una regla: primero el sonido, el pulso casi nunca. Un sonido siempre llega antes que cualquier pulso, y el ganado adiestrado responde solo al sonido. No hay vibración, y no ocurre nada antes de que la vaca llegue a la línea.
Qué pasa en la línea
Cuando una vaca se acerca a la valla virtual, su collar emite un sonido durante hasta 5 segundos. Si se da la vuelta en ese tiempo, el sonido se detiene y ahí acaba todo.
Si sigue caminando pese al sonido, recibe un pulso suave. Es breve y de baja energía, muy por debajo de una valla eléctrica tradicional. Antes de cualquier otro pulso vuelve a sonar el aviso, así que la secuencia siempre le da la oportunidad de darse la vuelta.
Durante el aprendizaje, el ganado recibe el pulso unas pocas veces mientras aprende lo que significa el sonido. Después, la mayoría de los giros se producen solo con el sonido. El pulso está ahí para dar sentido al sonido, no para hacer el trabajo del día a día.
Los niveles del pulso y del sonido los fija Gallagher y no se pueden subir en la explotación.
Las salvaguardas integradas en cada collar
Varias protecciones rodean la señal para que una vaca nunca quede en una situación de la que no pueda salir.
Las señales se detienen si se asusta. El collar vigila a qué velocidad se mueve el animal. Si una vaca se asusta y echa a correr, por un depredador, un ruido repentino o un revuelo en el rebaño, todas las señales se detienen al instante. Solo se reanudan cuando lleva un rato caminando al paso. Dar señales a un animal que ya está asustado no ayudaría en nada al aprendizaje ni al bienestar.
Las señales se detienen si cruza. Si una vaca pasa la línea y sigue adelante pese a las señales, el collar se detiene tras un número fijo de intentos. A partir de ahí se la deja tranquila hasta que vuelve al cercado por su cuenta, y una alerta le avisa a usted de que está fuera. Volver a entrar en el cercado nunca activa una señal.
La correa se suelta. La correa superior se suelta con una fuerza de 350 kg (770 lb). Si una vaca se engancha en algo, puede liberarse.
No pasa nada hasta la línea. El ganado nunca recibe señales por estar cerca de la valla, solo por llegar a ella.
Basado en la investigación, supervisado por un comité de ética
El enfoque se apoya en más de 20 años de investigación del CSIRO sobre bienestar animal y vallado virtual. Ese trabajo concluyó que combinar una señal sonora con un pulso suave lleva a un aprendizaje rápido y a un impacto duradero mínimo en el bienestar del ganado.
El desarrollo y el uso en campo de eShepherd están supervisados por un Comité de Ética Animal, que examina el estímulo eléctrico, vigila cómo responden los animales durante el aprendizaje y después, y ajusta los protocolos según lo que se observa en el campo. El collar cuenta además con las certificaciones CE y FCC.
Bienestar más allá de la señal
La mayor parte de los argumentos de bienestar a favor del vallado virtual no tienen nada que ver con la señal en sí:
- Sin alambre en el que enredarse. Un límite virtual elimina las lesiones por enredo propias de las vallas físicas.
- Menos arreos. Mover el ganado enviando un nuevo cercado supone menos sesiones de manejo estresantes.
- Pasto fresco más a menudo. El pastoreo rotacional resulta más fácil, lo que favorece la nutrición.
- Avisos más tempranos. Cada collar registra el movimiento, así que un animal que apenas se ha movido en horas genera una alerta.
La parte del ganadero
El sistema hace mucho por sí solo, pero el bienestar sigue siendo una tarea compartida. Coloque bien los collares y revíselos con regularidad, mantenga diseños de cercado sencillos, no persiga nunca al ganado hacia una valla activa y actúe rápido ante las alertas. Adiestrar al ganado en un ambiente tranquilo, a su ritmo, es lo que hace que funcione dar primero el sonido.